Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el centro de Myanmar, con epicentro a 45 kilómetros al norte de Mandalay, causando la muerte de más de 2.800 personas y dejando miles de heridos y desplazados. Las ciudades de Sagaing y Monywa sufrieron destrucción masiva de edificios residenciales, hospitales y escuelas. Las operaciones de rescate se vieron dificultadas por el corte de rutas y la falta de equipamiento de las fuerzas de emergencia locales. La ONU activó el mecanismo de respuesta humanitaria y varios países, entre ellos China, India y Australia, enviaron equipos de rescate y asistencia médica. El gobierno de facto militar declaró el estado de emergencia en tres regiones.
El terremoto de magnitud 7,4 en Myanmar deja más de 2.800 muertos y miles de desplazados