La primera sesión del año en el Senado de la provincia de Buenos Aires dejó al descubierto la interna que atraviesa al peronismo y que durante más de seis meses mantuvo paralizada la actividad legislativa. En el recinto se registraron fuertes cruces entre la vicegobernadora y presidenta del cuerpo, Verónica Magario, y los senadores Sergio Berni y Mario Ishii, ambos alineados con el kirchnerismo.
Las tensiones comenzaron apenas iniciada la sesión, cuando Berni cuestionó la reincorporación de legisladores cuyas licencias habían vencido sin que el Senado aprobara formalmente su prórroga. “Estoy un poco mareado, ya no sé cuántos senadores somos”, ironizó el legislador, en referencia tanto al regreso del libertario Diego Valenzuela como a las licencias de los peronistas Gabriel Katopodis y Florencia Saintout. Magario respondió que el cuerpo estaba integrado por 46 senadores y propuso votar todas las licencias para regularizar la situación.
Cuando Berni continuó con sus cuestionamientos, la vicegobernadora intentó dar por finalizada su intervención repitiendo en varias oportunidades la palabra “gracias”, a lo que el exministro de Seguridad retrucó: “No hace falta que repita, una sola vez es suficiente”.
Durante la sesión se aprobaron seis proyectos de ley y más de 180 declaraciones de interés parlamentario, según lo acordado previamente en la reunión de labor parlamentaria presidida por Mario Ishii. Sin embargo, quedaron sin tratamiento iniciativas impulsadas por el propio senador, como las declaraciones de emergencia sanitaria y alimentaria en la provincia, que fueron giradas a comisión. La misma suerte corrió un proyecto promovido por La Libertad Avanza para prohibir el uso de teléfonos celulares en las cárceles.
Una vez finalizado el tratamiento de los proyectos, Ishii pidió la palabra para cuestionar que no se hubieran debatido las emergencias que había impulsado. En ese contexto lanzó críticas al gobernador Axel Kicillof y aseguró que el mandatario provincial rechazó que esos temas fueran tratados sobre tablas. Además, afirmó haberlo invitado en varias oportunidades a recorrer el conurbano para conocer la situación de los hospitales públicos, a los que describió como desbordados y con falta de insumos y vacunas.
Cuando Ishii superó el tiempo reglamentario para su exposición, Magario lo interrumpió y, tras advertirle que había excedido los cinco minutos, le cortó el micrófono, lo que generó el malestar del legislador.
Inmediatamente después tomó la palabra Berni, quien cuestionó la decisión de la presidenta del Senado y reclamó que Ishii pudiera completar su intervención. “No me parece correcto que en este recinto se le corte el micrófono a nadie. No tenemos prisa, hace seis meses que no funcionamos y hay mucha gente que tiene ganas de hablar”, expresó.
Magario sometió a votación la moción para que Ishii continuara con su discurso, pero la propuesta fue rechazada por el cuerpo. Luego Berni realizó un homenaje a los excombatientes de Malvinas y una defensa de Cristina Fernández de Kirchner. Al exceder también el tiempo asignado para su intervención, la vicegobernadora volvió a advertirle que debía finalizar su exposición.
El intercambio volvió a tensarse cuando Berni comenzó a cuestionar al gobernador Kicillof y elevó el tono de su discurso. Magario lo interrumpió para informarle que su tiempo había concluido, pero el senador continuó hablando y acusó a la presidenta del cuerpo de conocer el significado de las proscripciones por la historia de su familia. Ante esa situación, Magario volvió a cortar el micrófono, mientras Berni continuaba gritando desde su banca. “Todo es una falta de respeto”, respondió la vicegobernadora.
Uno de los momentos más distendidos de la jornada lo protagonizó el senador peronista Jorge Paredi, quien hizo sonar una vuvuzela para homenajear el cumpleaños número 39 de Lionel Messi. El gesto provocó un reto amistoso por parte de Magario y quedó registrado en un video difundido por medios locales.
La oposición siguió el desarrollo de la sesión como espectadora de las diferencias internas del oficialismo. El presidente del bloque de La Libertad Avanza, Carlos Curestis, destacó que, después de más de seis meses, el Senado finalmente volvió a sesionar y señaló que existen más de 300 proyectos pendientes que comenzarán a tratarse en comisión. Además, consideró que durante el debate quedaron expuestas las disputas internas del peronismo y expresó su deseo de que el cuerpo no vuelva a permanecer inactivo hasta fin de año.
Más allá de los cruces políticos, el Senado logró alcanzar un acuerdo para designar a sus representantes en el Consejo de la Magistratura bonaerense. Fueron nombrados Sergio Berni y Marcelo Feliú por Fuerza Patria y María Luz Bambaci por La Libertad Avanza, mientras continúan vacantes cuatro cargos en la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires.