A partir del miércoles 1° de julio, los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires enfrentaron una nueva ronda de aumentos en servicios y gastos cotidianos, en el marco de un esquema de actualización que se aplicó sobre una canasta que en junio ya había alcanzado los $282.758 mensuales para un hogar promedio sin subsidios, lo que representó un incremento del 54% interanual.
Según el reporte del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, ese nivel de gasto reflejó el fuerte impacto acumulado de las tarifas en energía, transporte y agua, en un contexto donde la canasta de servicios públicos mostró una suba del 919% desde diciembre de 2023.
En julio, las distribuidoras Edenor y Edesur aplicaron un ajuste promedio del 1,5% en la electricidad, mientras que el gas acumuló un incremento del 2,81% a nivel nacional, en un mes marcado por el pico de consumo invernal. Estos aumentos se sumaron a los ya registrados en transporte, agua, prepagas, alquileres y otros servicios regulados.
El transporte volvió a concentrar una parte central del gasto familiar, con nuevos incrementos en colectivos, trenes y subtes. A su vez, el sistema de autopistas también ajustó sus tarifas en línea con la actualización general del sector.
En paralelo, la medicina prepaga informó subas de alrededor del 2,1%, mientras que los contratos de alquiler tuvieron actualizaciones que variaron según el índice de ajuste utilizado, con incrementos que en algunos casos superaron el 30%.